Sacerdote francés con enorme contribución gana ciudadanía de Taiwán

Taipei, septiembre 11 (CNA) El gobierno de Taiwán otorgó el domingo 10 la ciudadanía del país a un sacerdote católico francés por su enorme contribución a la sociedad taiwanesa.

El padre Maurice Poinsot, de 85 años, recibió de la mano de Hsiao Ming-chia, jefe de una sección del gobierno del Condado de Hualien, una tarjeta de identidad nacional, certificado de registro familiar y una tarjeta de residencia permanente, en una ceremonia que se celebró en una iglesia en el municipio Yuli del condado.

Hsiao dijo en la ocasión que Poinsot empezó su predicación misionera en Yuli en el Condado de Hualien a la edad de 27 años.

Desde entonces, Poinsot ha trabajado duro para aprender varios idiomas locales, incluyendo el mandarín, el taiwanés, el hakka y el idioma de la tribu indígena Amis, para integrarse a la sociedad local.

Para ayudar a otros sacerdotes a aprender el idioma de Amis, Poinsot y el difunto padre Louis Pourrias empezaron a compilar un diccionario Amis-Francés, que ahora es un importante libro de referencia para otras personas que tratan de hacer lo mismo, agregó Hsiao.

Poinsot fue una de las ocho personas y dos organizaciones que fueron seleccionadas como ganadoras de premios 2016 de sobresalientes contribuciones a la promoción de lenguajes nativos.

Según los lugareños de Hualien, Poinsot está apasionado por su trabajo y ha sido denominado "Mamet", que en la lengua Amis significa "alguien con un fuerte apretón de manos". También ha tomado el apellido Pan, que es un común en el área donde ofrece sus servicios.

En cuanto a la cuestión de si echó de menos a Francia o planeó regresar allí, Poinsot dijo que Taiwán se ha convertido en su hogar desde hace mucho tiempo.

"El área Yue-ho en Yuli se parece mucho a mi ciudad natal y me gustaría ser enterrado allí", dijo el sacerdote francés.

A principios de este año, Taiwán introdujo un nuevo reglamento que permite a los extranjeros de ciertas categorías obtener la ciudadanía de Taiwán, sin tener que renunciar a la ciudadanía de sus países de origen.