El Museo Nacional de Artes Decorativas muestra la belleza y simbolismo de buena fortuna de los bordados en Taiwán

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El Museo Nacional de Artes Decorativas, en Madrid, acoge del 16 de junio al 5 de noviembre de 2017 la exposición “La fortuna bordada. Indumentaria taiwanesa del Museo Nacional de Historia, Taipei, Taiwán”, una colección de 74 prendas bordadas que reflejan el desarrollo y riqueza de este tipo de arte en Taiwán desde el siglo XIX, así como una de sus características más esenciales: la combinación de su valor decorativo con su simbolismo de buena fortuna.

 

La exposición, que será inaugurada el 15 de junio por el representante de la Oficina Económica y Cultural de Taipei en España, Simón Shen Yeaw Ko, recoge obras seleccionadas de las cerca de 1.000 piezas que componen la colección del Museo Nacional de Historia, Taipei, Taiwán, y están divididas en dos amplias categorías: vestimenta de la gente común e insignias distintivas de las túnicas de los funcionarios civiles y oficiales militares.

 

Flores, frutas, pájaros y bestias son los motivos más característicos de los bordados de este tipo de vestimentas, distintivos que además de su aspecto decorativo y sus connotaciones de buena fortuna, servían también, especialmente en los uniformes militares, como indicadores del rango social de su portador.

 

Entre los distintivos de los funcionarios civiles y oficiales militares poseen especial atractivo los buzhi (insignias cuadradas), que se cosían en las túnicas, una a la espalda y otra en el pecho, esta última dividida en dos para facilitar la abertura frontal de la prenda. Las aves simbolizan cualidades como la buena fortuna, el honor o la lealtad, y representan los distintos rangos de los funcionarios civiles. Por su parte, las bestias y animales mitológicos representan cualidades como la audacia, la fuerza o la resistencia, y clasifican a los militares según su graduación.

 

En cuanto a la vestimenta de la gente común, destacan sobre todo los bordados de las prendas femeninas u otros complementos como el doudou, un tipo de sujetador en forma de diamante que suele estar decorado con motivos de flores, frutas, dragones, fénix, mariposas, nudos infinitos u otros patrones de buena fortuna que simbolizan bendiciones, riqueza, nobleza, etc. Entre otros complementos, resulta de especial vistosidad el yunjian (cuello de nube), un pequeño chal decorado con elaborados y exuberantes bordados que se lleva alrededor del cuello sobre la ropa y vestimenta ceremonial. Sirve como prenda decorativa y como protector del cuello, tanto para las manchas como para el frío.

 

Otros artículos de gran interés son las hepao, o pequeñas bolsitas que sirven para portar todo tipo de accesorios de uso diario (estuches de gafas, monederos, bolsas de tabaco, etc); los sombreros infantiles, que las mujeres elaboraban artesanalmente como verdaderas muestras del amor materno-filial, y los zapatos de mujer, entre ellos lo conocidos como “zapatos de loto” para las mujeres con los pies vendados, práctica que se remonta al siglo X pero que no fue prohibida hasta el siglo XX.