Decepción de Taiwán por la postura “contradictoria” de España al extraditar a 94 taiwaneses sin confiar en el sistema judicial de Pekín

La Oficina representativa de Taiwán en España se muestra decepcionada con la “postura contradictoria” de España al haber extraditado masivamente a China continental a un grupo de 94 taiwaneses detenidos en España, cuando antes había mostrado su desconfianza hacia el sistema judicial de China continental.

Las autoridades españolas expresaron el enero pasado su falta de confianza en el sistema judicial chino y su preocupación por el trato que pudieran recibir dos ciudadanos canadienses extraditados a China. La Oficina de Taiwán en España recuerda que la declaración emitida por el Ministerio de Exteriores español referida a este caso mostraba su preocupación por que los ciudadanos canadienses “recibieran un trato justo, transparente e imparcial en sus respectivos procesos legales”.

Sin embargo, la extradición a China continental a gran escala de 94 de los taiwaneses detenidos en España sospechosos de un delito de estafa telefónica no muestra el mismo criterio de España, especialmente porque se produce al mismo tiempo que el pueblo de Hong Kong se manifiesta masivamente contra una ley de extradición que podría permitir que los hongkoneses sean sentenciados bajo el sistema judicial chino, y coincide además con el pésimo recuerdo del incidente de la Plaza de Tiananmen, cuando se cumplen 30 años de la triste matanza.

De acuerdo con lo estipulado en la Convención Europea de Derechos Humanos, Taiwán considera que China continental tiene que tratar a los detenidos acorde con los estándares universales en él estipulados. En este sentido, la Oficina de Taiwán propone la firma de un “convenio de comisiones rogatorias” para facilitar en el futuro la colaboración e información entre Taiwán y España para combatir juntos la delincuencia transfronteriza.

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ya había pedido a España el pasado mes de mayo de 2018 que detuviera las extradiciones a China precisamente por el riesgo de “maltrato, torturas o incluso penas de muerte”, petición que no ha sido tenida en cuenta por España. La Oficina de Taiwán en España expresa su profunda decepción y seria preocupación por este hecho.