Taipei, julio 12 (CNA) El Primer Banco tendrá que asumir toda la responsabilidad por los 70 millones de dólares taiwaneses (US$2,17 millones) que fueron robados de sus cajeros automáticos (ATMs, siglas en inglés) durante el fin de semana, declaró un alto funcionario de la Comisión de Supervisión Financiera (CSF) de Taiwán el martes 12.
El vicepresidente de la CSF, Kuei Hsien-nung, dijo que la agencia, que tiene a su cargo la supervisión de las operaciones del mercado bursátil y de los sectores bancario y de seguros de Taiwán, había pedido al Primer Banco dar rápidamente una detallada explicación del asunto al público en general.
"Al referido banco también se le ha exigido realizar una revisión general de sus controles internos para evitar que incidentes similares ocurran en el futuro", manifestó Kuei, añadiendo que el mismo banco debería asumir todas las pérdidas sufridas y no debería comprometer los intereses de sus clientes.
En el incidente, que el Primer Banco notificó a la CSF el lunes 11, unos 70 millones de dólares taiwaneses fueron robados de 34 cajeros automáticos de sus 20 sucursales en las ciudades de Taipei, Nueva Taipei y Taichung. El susodicho banco sospecha que los piratas informáticos utilizaron software malicioso para manipular el sistema.
En cuanto a si el Primer Banco era culpable de una falta de gestión, Kuei que no se podría determinar hasta que una agencia encargada de administrar la seguridad informática llevara a cabo su investigación del incidente.
En respuesta al robo, el cual se cree que es el primero de su índole en Taiwán, el referido banco ha suspendido el uso de todos sus ATMs del mismo modelo fabricados por la Wincor Nixdorf, una proveedora minorista teutona de hardware, software, y servicios bancarios.
Entretanto, tanto el Banco Chang Hwa como el Banco Cooperativo de Taiwán anunciaron que también suspenderían el uso de los ATMs del mismo modelo.
Según fuentes bancarias, la Wincor Nixdorf es la marca número 1 en el mercado de cajeros automáticos de Taiwán, teniendo una cuota de mercado de más del 80 por ciento en las principales cadenas de tiendas de conveniencia y supermercados locales.