Canadá urgido a elaborar 'ley de relaciones con Taiwán a la canadiense'

Toronto, Canadá, abril 17 (CNA) Varios académicos canadienses urgieron el martes 16 a su Gobierno a elaborar cuanto antes una "ley de relaciones con Taiwán a la canadiense" tomando como referencia el Acta de Relaciones con Taiwán que aprobó el Congreso de Estados Unidos 40 años atrás para seguir promoviendo lazos sustantivos tras la ruptura diplomática entre ambas partes.

El Acta de Relaciones con Taiwán fue firmada para convertirse en ley por el entonces presidente estadounidense Jimmy Carter el 10 de abril de 1979.

"Consideramos que quizás ya va siendo hora de que nuestro Parlamento formule leyes equiparables al 'Acta de Relaciones con Taiwán' de Estados Unidos al tiempo que tome como referencia los modos en que EE.UU. y Japón se relacionan con Taiwán", dijo Scott Simon, profesor de la Universidad de Ottawa, durante un simposio celebrado en Ottawa.

El simposio fue organizado conjuntamente por el Instituto Macdonal-Laurier (MLI, siglas en inglés) y la Universidad de Ottawa, bajo el título "Abrazar a Taiwán: Canadá tiene más opciones que esperaba". Presentes en el evento estuvieron también el representante de Taiwán ante el Gobierno de Canadá, Chen Wen-i; el director ejecutivo del MLI, Brian Lee Crowley; el redactor jefe de Taiwan Sentinel, J. Michael Cole, y el investigador veterano del Instituto de Asuntos Internacionales de Japón (JIIA, siglas en inglés), Jonathan Miller, entre otros.

En el curso del simposio, Simon indicó que restar la importancia a las relaciones de Canadá con Taiwán no beneficiará en nada en los lazos entre su país y China, y que el Gobierno de Canadá debería aprender de la lección anterior en la que China había arrestado en forma arbitaria a dos ciudadanos canadienses el año pasado.

Además, Simon mencionó que la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, había reafirmado en una sesión parlamentaria convocada hace unos días que "Canadá seguirá apoyando la participación de Taiwán en foros multilaterales internacionales, en donde su presencia ayudará a hacer importantes contribuciones a los bienes públicos globales y desarrollará fuertes lazos interpersonales con Taiwán dentro de la política de 'una China'".

"Sin embargo, la política de 'una China' de Canadá que mencionaba Freeland podría causar con facilidad confusión innecesaria con el principio 'una China' de China, por lo cual recomiendo que se utilice este término con prudencia", dijo Simon.

Por su parte, Cole manifestó que en un momento en que China está utilizando su poder punzante (sharp power) para socavar el orden internacional de los países democráticos occidentales, Canadá no debe limitarse con su política "una China" a la hora de relacionarse con Taiwán; más bien al contrario, debe nutrirse de los modos en que EE.UU. promueve sus relaciones con la isla para potenciar los lazos cooperativos bilaterales y multilaterales entre Taiwán y Canadá en diferentes temas.

Coincidiendo en la propuesta ideada por Cole de potenciar las relaciones bilaterales y multilaterales entre Canadá y Taiwán, Miller, a su vez, elogió las contribuciones brindadas por Taiwán para ayudar a sus aliados diplomáticos en el Pacífico a fortalecer las infraestructuras, así como para promover la estrategia del Indo-Pacífico de EE.UU. "Propongo que Canadá se meta en la promoción de la estrategia del Indo-Pacífico en colaboración con Taiwán", dijo Miller.

Por su parte, el representante taiwanés en Canadá expresó su sincero agradecimiento a los organizadores de dicho seminario y destacó que Taiwán seguirá defendiendo los valores compartidos con Canadá como la democracia y la libertad a fin de contrarrestar el régimen autoritario.

"Taiwán está dispuesto a desempeñar un papel responsable en la región del Indo-Pacífico y continuará cooperando con los países de ideas afines a fin de salvaguardar los valores y hacer frente a los desafíos comunes", concluyó Chen.