Taipei, 1 Abril.- Un reportaje de "Tele Madrid" muestra los avances de Taiwán en materia tecnológica y considera a esta nación como la "Joya de Asia" así como el "Silicón Valley" del continente asiático, el 85% de los portátiles del planeta se fabrican allí.
Hacemos las maletas para irnos a 10.875 kilómetros de Madrid, nada más y nada menos que hasta Taiwán. Dicen que esta isla del tamaño de Extremadura bañado por el Pacífico y por el mar de la China es la joya de Asia. Taiwán destaca por sus tradiciones centenarias, espectaculares paisajes y lo último en tecnología, pero también por una grave situación internacional puesto que reconocer a esta pequeña isla como país independiente supondría romper relaciones diplomáticas con China.
Conocemos a Carlos en el centro de Taipei y nos dirigimos hacia Xiang Tian Kong el mayor templo taoísta de Taiwán que acoge a seis millones de fieles al año. Nos subimos al metro de Taipei, uno de los más modernos del mundo, para conocer la zona de ocio de los jóvenes taiwaneses, música, tecnología y mucho bullicio. Los restaurantes tématicos triunfan en Taipei, así que nuestro madrileño nos ha llevado al más original, alModern Toilet dónde comes "caca" en un baño o te sirven la bebida en una cuña. Uno de los museos más curiosas de esta isla es el destinado a las miniaturas. Réplicas perfectas de mansiones, habitaciones, edificios históricos, etc. que pueden llegar a valer cientos de miles de euros. Nuestra siguiente parada ha sido en la "casa al revés", un clásica vivienda americana con la particularidad de que todo se encuentra al revés.
En las afueras de Taipei, en Pingxi, lo tradicional es lanzar los faroles. Todos los días cientos de personas se acercan para pedir un deseo y lanzaz al cielo el farol para que se cumpla. No hemos querido marcharnos sin lanzar nuestro propio farol de Madrileños por el Mundo. Las cataratas de Xifeng se encuentran a 50 kilómetros de Taipei, una auténtica joya de la naturaleza. Pese a lo que puede parecer Taiwán es la cuarta isla con los picos más altos del mundo, todo un paraiso para los alpinistas.
La siguiente parada ha sido Jiufen, un pueblo muy turístico de la costa Este. Se encuenta junto a la minas de oro, lo que hizo antaño crecer espectacularmente la población de la zona. Para despedir la noche, Carlos no ha llevado al mercadillo nocturno más famoso de la ciudad, una zona de ocio que está abierto hasta altas horas de la madrugada y dónde puedes recibir un tradicional masaje de pies.
Antonio llegó a Taiwán siguiendo una de sus grandes pasiones el Go, el juego de estrategia más antiguo del mundo con 4.000 años de historia. Con él hemos ido al monumento a Chian Kai-Shek, uno de los más emblemáticos de la ciudad. Dentro del monumento, cada hora se realiza el tradicional cambio de guardia. Los taiwaneses adoran bailar, por eso no es raro que nos encontremos por la calle grupos de jóvenes ensayando diferentes coreografías. Taiwán está considerado el "Silicón Valley" de Asia, por la apuesta que hace por el desarrollo tecnológico.
De hecho, el 85% de los portátiles del planeta se fabrican en Taiwán. Nuestro madrileño nos ha llevado a uno de los grandes mercados de tecnología de la ciudad. De ahí, hemos puesto rumbo al centro financiero de la ciudad dónde se encuentra el edificio 101, característico por su forma y porque es dónde está el ascensor más rápido del mundo. Pueden subir 30 personas hasta la planta 101 en unos 37 segundos.
Nuestro siguiente madrileño lleva ya 10 años en Taiwán y es un conocido youtuber en el país. Con Jesús hemos paseado por la zona más comercial de la ciudad, Ximending, a dónde acuden más de tres millones de compradores al mes. Jesús nos ha llevado a un restaurante de sopas medicinales, en dónde cada una sirve para tratar una dolencia. En Taiwán casi todo el mundo se mueve en scooter, por lo baratas que son estas motos y porque la gasolina únicamente cuesta 3 céntimos de euro.
En Taichung, la tercera ciudad más grande Taiwán nos estaba esperando Avilio. Nos ha hecho de guía por el templo del Buda borracho, uno de los más famosos de la ciudad y dónde es tradición llevar botellas de alcohol como ofrenda. Hemos ido a visitar el museo que recuerda una de las fechas más trágicas de Taiwán, el 21 de septiembre de 1999, cuando el país sufrió uno de los terremotos más graves de su historia. Gracias al simulador de terremotos que hay dentro del museo, hemos experimentado cómo es un terremoto de escala 7. No nos podíamos ir de taiwán sin probar uno de los platos típicos, serpiente.